Para sobrevivir la crisis financiera en sus escuelas, Oakland debe aprender de sus estudiantes.

Traducido por Eva Vargas

También publicado en The 74.

El mes pasado, el Distrito Escolar Unificado de Oakland tomó la difícil decisión de aprobar recortes presupuestarios a mitad de año. Estos recortes impactarán a gran número de diferentes elementos, incluyendo, por desgracia, a comunidades afectadas por la pobreza que ya de por si carecen de recursos. Como ex-alumno de una escuela pública de Oakland, líder voluntario de la campaña de organización comunitaria 1Oakland y educador trabajando en un programa extracurricular cerca de la escuela a la que asistí, me sentí desolado al ver a mi comunidad pasar por esto. Las familias, los maestros y los alumnos se sienten frustrados por el impacto de los recortes en sus escuelas y las conversaciones públicas sobre nuestras escuelas y el financiamiento de las mismas se han vuelto cada vez más tensas.

Como ciudad, Oakland tiene el potencial de tener excelentes escuelas y puede ser un ejemplo para la nación si aprendemos de nuestros alumnos conforme superamos estos desafíos.

He enseñado en programas extracurriculares por más de cinco años y he conocido a muchos estudiantes que enfrentan dificultades significativas. Son recién llegados, estudiantes del idioma inglés que a veces tienen dificultades para expresarse y a menudo tienen que actuar como traductores para sus padres. Pero son increíblemente inteligentes, bilingües, biculturales y saben cómo usar lo que tienen y aprovecharlo al máximo.

Aún así, me preocupo por ellos, porque para los estudiantes como ellos y como yo las cosas lamentablemente no han cambiado mucho.

Como muchos estudiantes de Oakland, crecí con una madre soltera. Durante la mayor parte de mi infancia, ella sola mantenía a una familia de tres personas, traía comida a la mesa y nos ayudaba en la escuela lo mejor que podía. Tuve problemas para navegar las escuelas de Oakland porque mi madre no sabía muchas cosas y fue difícil para ella ayudarme a inscribirme en la escuela o a tener éxito académicamente mientras luchaba por aprender un nuevo idioma.

Sentía que mi trabajo era doblemente más difícil que el de algunos de los estudiantes a mi alrededor.

Oakland tiene una gran población de estudiantes del idioma inglés, casi el 31% en las escuelas del distrito y las escuelas charter, y aún no sabemos cómo apoyarlos bien. Los resultados de exámenes recientes nos dicen que solo el 5.2% de los estudiantes que están aprendiendo inglés en Oakland son competentes en inglés, y solo el 8.3% son competentes en matemáticas.

Ahora, el recorte presupuestal de $ 9 millones del Distrito Escolar Unificado de Oakland, si bien es necesario para evitar la adquisición total del estado, terminará lastimando a los estudiantes aún más, particularmente a los grupos de niños que ya de por si están batallando.

Algunos estudiantes han testificado en las reuniones de la junta escolar sobre cuán perjudiciales serán los recortes en sus escuelas, y aunque algunos miembros de la junta escolar se han disculpado, el tono ha sido combativo entre los miembros de la audiencia. Todos están culpando a alguien más.

Pelear entre nosotros no resolverá nuestros problemas. En vez de eso, debemos enfocar nuestra energía en ser ingeniosos. ¿Cómo podemos utilizar nuestros recursos e ideas colectivos, tanto de las escuelas del distrito como las de la comunidad de escuelas charter, para ayudar a todos los estudiantes de Oakland?

A fin de cuentas, creo que debemos aprender de nuestros estudiantes recién llegados, que trabajan con lo que tienen, son genuinos con sus intenciones y encuentran soluciones a sus problemas haciendo preguntas y conectándose con la comunidad que los rodea.

Debemos unirnos, y pronto. Después de todo, estamos en esto todos.

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